El Vuelo de Manuel

sábado, 24 de septiembre de 2011

CAPATACES



    En los sitemas escalvistas más puros y, por ende, menos dulcificados, había esclavos que gozaban de la confianza de los amos y hacían la función de capataces. Gozaban de ciertos privilegios; incluso en épocas más modernas, se les alfabetizaba. Eran unos auténticos tiranos que no pertenecían a la clase dominante y habían renegado de la dominada.
    Esto sigue ocurriendo en la actualidad. En muchas empresas quien realiza funciones de organización y mando no es el tipo con más diplomacia, ni con don de gentes, sino el más déspota, ya que su actitud se traduce en efectividad comercial... a costa de tener bajo la bota a sus antiguos compañeros, o a otros que son como él ha sido.
    En empresas menos rudas de lo que se puede inferir por la descripción anterior, estos esclavos-déspotas son unos finolis, unos estirados desdeñosos que no han llegado, seguramente sólo por cuestión de alcurnia, a pertenecer a la misma clase que sus jefes. Éstos contimuamente humillan a otros aún más "inferiores", incluso a clientes a quienes consideran indignos de entrar en el palacio del que son simples guardianes.
    Cambian los tiempos, pero los sentimientos del hombre y sus actitudes, perduran. No cambiarán jamás