El Vuelo de Manuel

miércoles, 30 de mayo de 2012

A TOMAR POR CASCOS, MÁS




    Lo único positivo de esta aventura casquiana es que FAC se ha llevado con él a parte de los más carcas y cafres que estaban en el PP. No a todos, pues los más listos de entre ellos sabían que tendrían que volver con el rabo entre las piernas o difuminarse en el ostracismo. Poco a poco, es seguro que muchos de los casquistas intenten regresar al Partido Padre. Sería bueno que no les dejasen. La condición, primero de candidato y luego de presidente, han descubierto, a la mayoría de los ciudadanos, un Cascos inepto, burdo, intransigente y cerril. Es el mismo que ocupó la Vicepresidencia del Gobierno de España y el Ministerio de Fomento, el mismo que decía que no había problemas económicos porque la gente cada vez pagaba más por los pisos, el mismo, que preocupantemente, fue elegido Presidente de Asturias y que no volvió a serlo por su propia necedad. El fenómeno de Cascos, pese a irse ya a tomar vientos, debiera servir, a modo de vacuna, para bloquear a los adalides e iluminados que se creen Cristo entre los mercaderes del Templo.







lunes, 28 de mayo de 2012

LUNES QUEVEDOS (por angelito creía)

Por angelito creía, doncella, que almas guardabas, y eras araña que andabas tras la pobre mosca mía. Píntese por toda tienda (¡oh mancebitos!) de España: «San Jorge mata la araña: que nuestra mosca defienda». Sin duda que engordarás, pues que todo el año entero a la orilla del dinero papando moscas estás. Siendo de la Andalucía, moscovita te tornabas, y eras araña que andabas tras la pobre mosca mía. A los pasteles peores, si en verano los miraras, tú la mosca les quitaras mejor que los mosqueadores. Ganado de Satanás y de condición tan hosca, que en sólo dándole mosca se sosiega y quiere más. Mosca muerta parecía tu codicia, cuando hablabas, y eras araña que andabas tras la pobre mosca mía. A tu mala inclinación y a tu infernal apetito, poco dinero es mosquito, mucho dinero, moscón. A la mosca, que en verano te vas, porque el precio suba, alón, que pinta la uva, te dice todo cristiano. Por ninfa te presumía cuando más me acompañabas, y eras araña que andabas tras la pobre mosca mía. Mal tus embelecos mides, bien tus mohatras entiendes, pues telaraña me vendes, y tela rica me pides. Deja mi mosca, doncella, que si la mosca y mosquito fueron plaga para Egito, hoy es plaga no tenella. Tu hermosura me ponía al entendimiento trabas, y eras araña que andabas tras la pobre mosca mía.

jueves, 24 de mayo de 2012

INTERVENCIÓN ESTATAL SOBRE LA NATURALEZA


Intervención Estatal

    Una de las discusiones y rémoras más frecuentes cuando de la conservación de la Naturaleza se trata, es la de los limites en el uso de la propiedad privada. Las figuras para otorgar protección a algunos sitios, incluso las normativas referentes a plantaciones, roturaciones, caza y pesca, chocan constantemente contra los intereses de propietarios y particulares, frecuentemente agitados por sindicatos ganaderos, asociaciones de maderistas y clubes de pescadores y cazadores.

    Pero estos mismos derechos no son tan polémicos cuando se abordan en otros ámbitos. Un edificio en una ciudad puede tener una altura máxima, y no más, y el promotor y el constructor ya se ajustan a ella cuando planifican y edifican. Y un solar puede ser edificable y luego dejar de serlo, y si mientras lo era no se construyó, no hay lugar a indemnización, sería absurdo. Sin embargo, si es un Parque Natural donde se restringe la construcción, los vecinos ya amenazan con quemarse a lo bonzo, o, mejor, quemar a un funcionario.
    Otro tanto ocurre con el sector forestal. La negativa a aceptar restricciones en cuanto a especies se basa en el derecho al uso del propio suelo, pero, a la postre, las consecuencias del deterioro ambiental es general, no individual, y las que repercuten sobre el sector son luego motivo para lloriqueos, gimoteos y reclamaciones varias hacia las Administraciones Públicas, que, en definitiva, les han dejado hacer lo que han querido.
    Ya con la caza y la pesca no merece mucho la pena explicar nada: las extinciones, repoblaciones, excesos y demás complicaciones derivadas de una actividad meramente recreativa son aberrantes.
    La pseudopanacea de la autorregulación de oferta y demanda y el derecho indiscutible a disponer de la propiedad privada pretende huir de la regulación estatal, como si ésta, en la actualidad, fuese una herencia de Stalin, pero no asume todas las consecuencias de sus decisiones.
    Incluso, dentro del panorama actual, donde otros sectores están quebrados, como el de la construcción, la culpa se deriva hacia los bancos, que indudablemente la tienen, pero la realidad es que la liberalización del suelo y las laxas normativas urbanísticas, promovidas por los políticos que defienden la no intervención tiene aún más responsabilidad.
    La no intervención estatal está muy bien en una sociedad con una conciencia y un comedimiento sobresalientes, pero no parece que sea nuestro caso.

    También en http://www.agentesforestales.net/



lunes, 21 de mayo de 2012

LUNES QUEVEDOS (dijo a la rana al mosquito)




Dijo a la rana el mosquito
desde una tinaja:
«Mejor es morir en el vino
que vivir en el agua».

Agua no me satisface,
sea clara, limpia y pura;
pues aun con cuanto mormura,
menos mal dice que hace.
Nadie quiero que me cace;
morir quiero en mi garlito.
Dijo a la rana el mosquito
desde una tinaja:
«Mejor es morir en el vino
que vivir en el agua».

En el agua hay solos peces;
y, para que más te corras,
en vino hay lobos y zorras
y aves, como yo, a las veces.
En cueros hay pez y peces:
todo cabe en mi distrito.
Dijo a la rana el mosquito
desde una tinaja:
«Mejor es morir en el vino
que vivir en el agua».

No te he de perdonar cosa,
pues que mi muerte disfamas;
y si borracho me llamas,
yo te llamaré aguanosa.
Tú en los charcos enfadosa;
yo en las bodegas habito.
Dijo a la rana el mosquito
desde una tinaja:
«Mejor es morir en el vino
que vivir en el agua».
¿Qué tienes tú que tratar,

grito de cienos y lodos,
pues tragándome a mí todos,
nadie te puede tragar?
Cantora de muladar,
yo soy luquete bendito.
Dijo a la rana el mosquito
desde una tinaja:
«Mejor es morir en el vino
que vivir en el agua».

Yo soy ángel de la uva,
y en los sótanos más frescos,
ruiseñor de los tudescos,
sin acicate ni tuba.
Yo estoy siempre en una cuba,
y tú estás siempre en un grito.
Dijo a la rana el mosquito
desde una tinaja:
«Mejor es morir en el vino
que vivir en el agua».