lunes, 28 de mayo de 2012
LUNES QUEVEDOS (por angelito creía)
Por angelito creía,
doncella, que almas guardabas,
y eras araña que andabas
tras la pobre mosca mía.
Píntese por toda tienda
(¡oh mancebitos!) de España:
«San Jorge mata la araña:
que nuestra mosca defienda».
Sin duda que engordarás,
pues que todo el año entero
a la orilla del dinero
papando moscas estás.
Siendo de la Andalucía,
moscovita te tornabas,
y eras araña que andabas
tras la pobre mosca mía.
A los pasteles peores,
si en verano los miraras,
tú la mosca les quitaras
mejor que los mosqueadores.
Ganado de Satanás
y de condición tan hosca,
que en sólo dándole mosca
se sosiega y quiere más.
Mosca muerta parecía
tu codicia, cuando hablabas,
y eras araña que andabas
tras la pobre mosca mía.
A tu mala inclinación
y a tu infernal apetito,
poco dinero es mosquito,
mucho dinero, moscón.
A la mosca, que en verano
te vas, porque el precio suba,
alón, que pinta la uva,
te dice todo cristiano.
Por ninfa te presumía
cuando más me acompañabas,
y eras araña que andabas
tras la pobre mosca mía.
Mal tus embelecos mides,
bien tus mohatras entiendes,
pues telaraña me vendes,
y tela rica me pides.
Deja mi mosca, doncella,
que si la mosca y mosquito
fueron plaga para Egito,
hoy es plaga no tenella.
Tu hermosura me ponía
al entendimiento trabas,
y eras araña que andabas
tras la pobre mosca mía.
jueves, 24 de mayo de 2012
INTERVENCIÓN ESTATAL SOBRE LA NATURALEZA

Una de las discusiones y rémoras más frecuentes cuando de la conservación de la Naturaleza se trata, es la de los limites en el uso de la propiedad privada. Las figuras para otorgar protección a algunos sitios, incluso las normativas referentes a plantaciones, roturaciones, caza y pesca, chocan constantemente contra los intereses de propietarios y particulares, frecuentemente agitados por sindicatos ganaderos, asociaciones de maderistas y clubes de pescadores y cazadores.
Pero estos mismos derechos no son tan polémicos cuando se abordan en otros ámbitos. Un edificio en una ciudad puede tener una altura máxima, y no más, y el promotor y el constructor ya se ajustan a ella cuando planifican y edifican. Y un solar puede ser edificable y luego dejar de serlo, y si mientras lo era no se construyó, no hay lugar a indemnización, sería absurdo. Sin embargo, si es un Parque Natural donde se restringe la construcción, los vecinos ya amenazan con quemarse a lo bonzo, o, mejor, quemar a un funcionario.
Otro tanto ocurre con el sector forestal. La negativa a aceptar restricciones en cuanto a especies se basa en el derecho al uso del propio suelo, pero, a la postre, las consecuencias del deterioro ambiental es general, no individual, y las que repercuten sobre el sector son luego motivo para lloriqueos, gimoteos y reclamaciones varias hacia las Administraciones Públicas, que, en definitiva, les han dejado hacer lo que han querido.
Ya con la caza y la pesca no merece mucho la pena explicar nada: las extinciones, repoblaciones, excesos y demás complicaciones derivadas de una actividad meramente recreativa son aberrantes.
La pseudopanacea de la autorregulación de oferta y demanda y el derecho indiscutible a disponer de la propiedad privada pretende huir de la regulación estatal, como si ésta, en la actualidad, fuese una herencia de Stalin, pero no asume todas las consecuencias de sus decisiones.
Incluso, dentro del panorama actual, donde otros sectores están quebrados, como el de la construcción, la culpa se deriva hacia los bancos, que indudablemente la tienen, pero la realidad es que la liberalización del suelo y las laxas normativas urbanísticas, promovidas por los políticos que defienden la no intervención tiene aún más responsabilidad.
La no intervención estatal está muy bien en una sociedad con una conciencia y un comedimiento sobresalientes, pero no parece que sea nuestro caso.
También en http://www.agentesforestales.net/
lunes, 21 de mayo de 2012
LUNES QUEVEDOS (dijo a la rana al mosquito)

Dijo a la rana el mosquito
desde una tinaja:
«Mejor es morir en el vino
que vivir en el agua».
Agua no me satisface,
sea clara, limpia y pura;
pues aun con cuanto mormura,
menos mal dice que hace.
Nadie quiero que me cace;
morir quiero en mi garlito.
Dijo a la rana el mosquito
desde una tinaja:
«Mejor es morir en el vino
que vivir en el agua».
En el agua hay solos peces;
y, para que más te corras,
en vino hay lobos y zorras
y aves, como yo, a las veces.
En cueros hay pez y peces:
todo cabe en mi distrito.
Dijo a la rana el mosquito
desde una tinaja:
«Mejor es morir en el vino
que vivir en el agua».
No te he de perdonar cosa,
pues que mi muerte disfamas;
y si borracho me llamas,
yo te llamaré aguanosa.
Tú en los charcos enfadosa;
yo en las bodegas habito.
Dijo a la rana el mosquito
desde una tinaja:
«Mejor es morir en el vino
que vivir en el agua».
¿Qué tienes tú que tratar,
grito de cienos y lodos,
pues tragándome a mí todos,
nadie te puede tragar?
Cantora de muladar,
yo soy luquete bendito.
Dijo a la rana el mosquito
desde una tinaja:
«Mejor es morir en el vino
que vivir en el agua».
Yo soy ángel de la uva,
y en los sótanos más frescos,
ruiseñor de los tudescos,
sin acicate ni tuba.
Yo estoy siempre en una cuba,
y tú estás siempre en un grito.
Dijo a la rana el mosquito
desde una tinaja:
«Mejor es morir en el vino
que vivir en el agua».
viernes, 18 de mayo de 2012
SOMBRAS TENEBROSAS

Es la nueva peli de Tim Burton. Muy entretenida, a veces muy graciosa y, sobre todo, con esa ambientación y decoración tan propia del director que parece tener una imaginación sin límites.
Apetece, puestos a escribir sobre ella, decir que no es de las mejores, ni de las peores, pero lo cierto es que eso son cosas de muy difícil valoración cuando se opina sobre algo distinto: el vampiro es atípico, el ambiente en que se desarrolla la trama está entre la la parodia del cliché y el homenaje a las pelis clásicas de terror..., conviene no decir nada más que, simplemente, es muy entretenida y provoca varias sonrisas y alguna risa.
Tiene varios guiños a las pelis de terror y, además, juraría, a alguna circunstancia real: el vampiro, todo tapado y bajo un paraguas a plena luz del día recuerda a Michael Jackson claramente.
Otro atractivo, sobre todo para los aficionados a la música, es la actuación de Alice Cooper (lo contratan para amenizar una fiesta) y varios clásicos que suenan de fondo en algunas escenas, como Black Sabbath.
Pues, a los interesados, se les sugiere esperar al día del espectador e ir a verla
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